Algunos medicamentos tienen efectos secundarios inesperados. Es muy importante que conozcas todas las implicaciones que tienen los compuestos que estás tomando para poder prevenir las complicaciones que se derivan de su uso. Por ejemplo, ¿conoces todas los efectos secundarios de las pastillas anticonceptivas? De no ser así, hay uno al que debes prestar especial atención: la fotosensibilidad.

¿Qué es la fotosensibilidad?

La fotosensibilidad ocurre cuando por alguna razón la piel se vuelve más susceptible a la luz. Esto implica tanto a los rayos de luz ultravioleta procedentes del sol, como a otras fuentes de luz. Las consecuencias de la exposición a la luz cuando sufres de fotosensibilidad son variadas y van desde la aparición de manchas y eccemas, hasta el desarrollo de síntomas como fiebre o fatiga.

Es muy importante tener en cuenta también que si padeces alguna enfermedad mientras eres fotosensibles es muy probable que tus síntomas empeoren o aparezcan nuevos brotes. Además, exponerse continuamente a los efectos del sol cuando la piel está especialmente reactiva puede derivar en una alergia al sol de carácter permanente.

Los eccemas y las manchas son los accidentes más comunes que se derivan de la fotosensibilidad. No solamente son antiestéticas, también pueden incluir picores, irritación o la aparición granos o textura en la piel. Si quieres evitarlas, es muy importante qué conozcas si tu medicación puede producir esta condición.

Los medicamentos clave: los anticonceptivos orales

Hay muchos compuestos que pueden producir fotosensibilidad entre sus efectos secundarios. Algunos de ellos son de uso habitual y seguro que nunca había pensado en sus peligros. Algunos antiinflamatorios, como el ibuprofeno, o algunos protectores estomacales, como el omeoprazol, son algunos ejemplos.

Hay muchos otros tipos de medicamentos que también pueden causar fotosensibilidad. Algunos relacionados con la salud mental, como los ansiolíticos (diazepam, alprazolam), los antidepresivos tricíclicos (amitriptilina, imipramina) o algunos antipsicóticos (clorpromazina) también pueden producir esta condición. Otros medicamentos que también debes tener en cuenta son los antihistamínicos, los diuréticos, algunos tratamientos contra el cáncer e, incluso, algunos antibióticos.

No obstante, uno de los que más llaman la atención de la lista es la píldora. Así es, los estrógenes y el estradiol forman un conjunto de compuestos que puede producir fotosensibilidad. Puesto que se trata habitualmente de tratamientos de larga duración, es fundamental que cuentes con este efecto secundario.

¿Cómo protegerse?

Si tu piel está pasando por un momento de sensibilidad a la luz, especialmente a la luz solar, es muy importante que tomes medidas de fotoprotección. Para ello tendrás que tener en cuenta que existen productos para protegerte de los rayos solares, pero también tendrás que cambiar algunos hábitos.

Utilizar cremas con ​protector solar es uno de los requisitos imprescindibles para las pieles con fotosensibilidad. El factor de protección solar debe usarse todo el año, aunque en verano hay que poner especial atención. Cada uno está formulado para un tipo de piel, por ello varía el número del factor de protección o las recomendaciones de uso, que diferencian entre cuerpo y rostro.

Es fundamental reaplicarse la protección solar de forma periódica y buscar alternativas cómodas para las ocasiones especiales. Por ejemplo, si vas a usar maquillaje puedes asegurarte de que tus productos para el rostro también cuenten con protector solar.

A pesar de que utilices de forma adecuada la protección solar es importante que si eres fotosensible no te excedas tomando el sol ni te expongas en las horas de más actividad solar. Evita salir durante el mediodía y las primeras horas de la tarde en los meses más calurosos y usa ropa que cubra el cuerpo para evitar que aparezcan las temidas manchas.

¿Hay solución a las manchas?

Por desgracia no, no existe ningún método efectivo para que puedas deshacerte de las manchas que hayan podido salirte al ser fotosensible. Existen algunos tratamientos con láser y con métodos de luz pulsada con los que podrías llegar a difuminar un poco el melasma. No obstante, es complicado, sino imposible, eliminarlo por completo con esta tecnología.

También es posible incluir en tu rutina de cuidado facial diaria productos que te ayuden a combatir la hiperpigmentación característica de los melasmas. Para ello tendrás que conocer bien cuáles son los compuestos de las cremas y sérums que utilices habitualmente. Busca en la lista de ingredientes la vitamina c, el ácido cítrico o la arbutina. El ácido hialurónico y los aceites hidratantes también ayudan a suavizar las manchas producidas por el sol.

En definitiva, resulta difícil eliminar por completo los melasmas producidos por la actividad solar sobre pieles fotosensibles. Si tomas medicamentos que puedan producir esta condición, como los anticonceptivos orales, es muy importante que tomes las medidas adecuadas para evitar que este efecto secundario tenga consecuencias en el aspecto de tu piel. Si todavía no tienes claro cuál es el tipo de protector solar que te conviene recuerda que puedes hacernos una consulta, somos tu farmacia de confianza en Ginés, Sevilla.