Cuidar los oídos es esencial todo el año, pero puede que en verano los expongamos a elementos como el agua que pueden producir alteraciones en el canal auditivo. Este tiene un sistema de autolimpieza gracias a las glándulas ceruminosas. Aunque pueda parecer extraño, el cerumen de los oídos no es suciedad, sino una secreción útil que sirve para hidratar el canal auditivo, evitar las partículas extrañas y repeler el agua. Por lo tanto, no se debe eliminar por completo ni limpiar de cualquier manera. A lo largo de este artículo aprenderemos un poco más sobre cómo cuidar los oídos y qué métodos podemos utilizar para mantenerlos sanos.

Proteger los oídos en verano

La cera cumple una misión en el oído

La cera o cerumen es el mecanismo de limpieza de los oídos. Las glándulas ceruminosas lo segregan para hidratar el canal auditivo. Además, debido a su textura adherente, evita que las partículas extraños como el polvo e incluso el agua se introduzcan en los oídos. La suciedad externa, los líquidos y otros cuerpos extraños pueden causar infecciones; por eso, el cerumen tiene una acción esencial. Con el paso del tiempo, el cerumen se va secando. El movimiento de las mandíbulas al hablar o masticar ayuda a que el cerumen seco salga del canal auditivo y se caiga en el exterior. Existen varios problemas relacionados con cerumen:

  • Cuando las glándulas ceruminosas tienen una actividad muy intensa, la secreción excesiva puede causar tapones.
  • La ausencia de cerumen puede indicar que existe una otitis externa.

En ambos casos, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para que los trate adecuadamente.

Mantener los oídos limpios sin perjudicarlos

Como veníamos diciendo, no es necesario eliminar el cerumen del canal auditivo, pues lo protege. El oído interno ya se limpia por sí mismo. Sin embargo, conviene cuidar la higiene de las orejas o parte externa de los oídos donde se acumula el cerumen seco cuando ya está fuera del canal auditivo. Basta pasar con cuidado un paño suave y húmedo, con un poco de jabón neutro.

El cerumen solo debe eliminarse cuando haya formado un tapón que obstruya el canal auditivo, lo que dificulta temporalmente la audición. Cuando se taponan los oídos a causa del exceso de cerumen es mejor acudir al centro de salud o consultarnos en nuestra farmacia porque intentar extraerlos con remedios caseros puede causar daños e, incluso, pérdida definitiva de la audición.

Otro caso en el que es recomendable eliminar el cerumen es si se presenta de un color amarillo muy intenso o marrón. Este cambio en la coloración puede indicar que algo no marcha como debiera. Por eso, es mejor consultar a un profesional sanitario para poder extraerlo con seguridad y los medios adecuados.

Cuidado con el agua al bañarse

El agua, si no está limpia, puede causar otitis. Incluso el agua limpia en exceso puede perjudicar los oídos. Por lo tanto, si vas a bañarte, nadar o practicar cualquier deporte acuático, usa tapones adecuados. Es la mejor forma de evitar que el agua entre en los oídos. Existen diferentes tipos de tapones:

  1. Los tapones de silicona son moldeables y el material es muy higiénico. Los puedes comprar directamente y los puedes tener a medida. Cuando los compras directamente se adaptan al oído pero no lo sellan totalmente. Sin embargo, los tapones a medida, sí sellan el oído totalmente, son los que hacemos en Audición Fatou.
  2. Los tapones de espuma son más recomendables para acallar los ruidos fuertes. No son los más recomendables para nadar, pero también son útiles si vivimos en entornos ruidosos o cuando vayamos a conciertos o lugares con la música muy alta.

Según las actividades que vayamos a realizar, debemos elegir una protección auditiva adecuada, que reduzca al máximo la entrada de agua, el ruido o el efecto de la presión. Si no tienes claro qué tipo de tapones necesitas, estaremos encantados de orientarte en nuestro centro autorizado de revisión de la audición.

Proteger los oídos en verano

Como no limpiar los oídos

Los hisopos o bastoncillos de algodón no sirven para limpiar el canal auditivo. Estos pequeños utensilios pueden tener muchas utilidades, pero los mismos fabricantes desaconsejan introducirlos en los oídos porque solo consiguen que el cerumen se aloje más adentro. Es decir, consiguen el efecto contrario al deseado e incluso llegan a producir infecciones bacterianas porque se han arrastrado microorganismos desde el exterior del oído.

Además, los bastoncillos irritan la piel del oído. Cuando se irrita una zona, ya sabemos lo que ocurre: que es muy difícil evitar tocársela una y otra vez. Así, se produce aún más irritación y se pueden infectar los oídos con los gérmenes que tengamos en las manos.

En los casos más graves, si se inserta el bastoncillo demasiado adentro, es posible perforar el tímpano. Se produce entonces una pérdida temporal de la audición, sangrado y un dolor muy agudo. Por supuesto, utilizar cualquier otro objeto menudo y afilado, como horquillas, ganchillos o las uñas tampoco es una buena elección. Introducir objetos extraños en el oído solo puede tener un efecto perjudicial y causan más cerumen, irritaciones, infecciones o perforaciones del tímpano. ¡Mejor dejar los oídos tranquilos!

Un método de limpieza insólito y absolutamente desaconsejable es usar velas de cera. Es peligroso porque puede provocar quemaduras, dejar restos de cera de la vela y dañar el tímpano. Además, ni siquiera es eficaz.

Productos para limpiar los oídos

Existen en el mercado muchos productos para limpiar los oídos que no tienen los efectos perniciosos de los bastoncillos. Son productos seguros que permiten que el propio usuario pueda mantener la higiene habitual sin dañar los oídos.

  • Gotas o aerosoles a base de peróxido de hidrógeno.
  • Gotas o aerosoles a base de bicarbonato de sodio.
  • Gotas o aerosoles a base de cloruro de sodio.
  • Unas gotitas de aceite de oliva en tibio.
  • Unas gotitas de aceite de almendras en tibio.

No obstante, las gotas o aerosoles para los oídos pueden causar irritación si se usan sin seguir las indicaciones del fabricante o si la piel es muy sensible. Antes de utilizarlos, como con cualquier producto farmacéutico, es conveniente leer el prospecto para comprobar que podemos utilizarlo con seguridad.

Existe también una técnica que usan algunos especialistas para aspirar el cerumen, la microsucción. Es segura y eficaz para los tapones recurrentes, pero solo puede llevarla a cabo personal cualificado. Además, se necesitan instrumentos específicos para limpiar los oídos por microsucción.

Por último, las personas que llevan audífonos también deben limpiarlos según las instrucciones del fabricante. De esa manera, la audición se mantendrá mejor. En nuestro gabinete Audición Fatou te aconsejaremos lo mejor para mantener la salud de tus oídos.